sábado, 2 de febrero de 2013

Vejer de la Frontera

un bus me dejó sobre la ruta
frente a una pequeña montaña
curva, curva... empecé a subir...

a medida que continuaba la marcha
las casitas y torres se hacían más visibles en lo alto



hasta que pronto empecé a callejear





pequeña ciudad blanca
con vista panorámica de campo y de playa
calles adoquinadas y jardines floreados
brisa de estorninas en el pelo
sonrisa de cal
aire
paz


Tarifa

preguntenme qué hice hoy!
(les contaré igual...)


me senté en la playa, con las patitas en el agua
y tras el horizonte de olas... África!

está tan cerca que se podría llegar nadando!




... nadando a África!
éste y una serie de pensamientos y aventuras insólitas se sucedieron en mi cabeza,
razón por lo cual, el pasaporte había quedado en penitencia,
                                                                                            de garante
                                                                                   en un bolsillo de mi mochila,
                                                                                      en el cuarto del pasillo,
                                                                                en la casa donde me quedaba,
                                                                sobre una calle que da a la alameda y luego al océano,
                                                      en la ciudad a kms de distancia que había dejado por la mañana...

mientras aguas mediterráneas y atlánticas jugaban en la arena,
y las gaviotas sobrevolaban aires intercontinentales
mitad en la playa al sol, parte del cuerpo en el Estrecho de Gibraltar, Abyla me acompañaba desde Marruecos!

aún Cádiz

iba a Cádiz por dos días
pasaba el fin de semana,
partía...


entre caña y caña
visitas y paseos
chismes y fiestas

pasaron los días
grano a grano los castillos de arena,
y el cotilleo de sus pasillos

una a una las olas, los tragos, las tapas


 


                            Cádiz de arte
                   y sus gaditanos increíbles!


 
Cádiz me atrapó,
y me quedé en esa pequeña ciudad,
                                                               que entre más recorría
                                                                         más sabía
                                                             que había más por recorrer


simplemente me encantó

el viento, me dijeron
esos aires pasados por agua que me enamoraron el primer día
esos aires que traen el flamenco de tierra adentro
el viento andalúz,
si te quedas más de la cuenta,
                                                        te quedas
 
                                                                                   ... me quedé

y aunque hoy escribo desde otra arena, aún estoy ahí
parte de mi se hizo uno con las rocas, y su historia
con sus cielos y su gente
con sus aguas y su acento
 

atardecer

paseo por la playa,
flamenco, 
la noche por delante






jueves, 24 de enero de 2013

Cádiz

Llegué a Cádiz a las siete de la mañana aún de noche, donde me recibió una parada de bus alejada, al comienzo de la ciudad, con una vista de edificios y comercios.
Sin saber dónde estaba o a dónde iba, qué haría, o por qué estaba allí...
y preguntandomelo...
en esa ciudad tan al sur,
tan al oeste,
tan desviada de la ruta...
acomodé la mochila y el pañuelo en el cuello, empecé a andar...

fue entonces que la sentí...
esa brisa con aire de mar
ese aire fresco, aromado de olas y viajes transoceánicos
esa brisa que quien vive cerca de sus aguas, sabe que se está en casa
ese aliento que entra en el cuerpo,
despeja,
libera


descubrí que había entrado por el sur, cuando el sol empezaba a desperezarse
los colores en el cielo me invitaron a seguir caminando
las sombras de los edificios empezaron a sacar brillo a la sonrisa,
que se despertó con la primera bocanada de aire

el paisaje cambió
escuchaba las olas
y las fachadas empezaron a mostrar su edad
el sol me animaba con calor
y una gaviota me acompañó a volar

                                                                                                             ¡Buen día, Cádiz!

a Sevilla

el que va a Sevilla, pierde su silla

pero antes de llegar ya me la habían quitado!


así que...
Madrid-Cádiz

Madrid

Año nuevo en Madrid